Comentarios con el doctor Antonio Álvarez Desanti, mejorando la experiencia de Pacheco para derrotar la maquinaria Arista.
Desanti es recordado gracias a su partido político Unión para el Cambio, opción política que duró aproximadamente dos años; disuelto por el mismo Desanti luego de que fracasara en la intención de voto del 2006, ya que no obtuvo ni el 3% de los votos. El UPC no funcionó como plataforma política, Desanti regresa a Liberación Nacional, agrupación que dejó debido a su propia denuncia de esferas corruptas y la pérdida del camino socialdemócrata histórico que el partido defendía según su denuncia.
Su razón para volver fue la presentación de su candidatura en el pasado 2010 amparado en un grupo de reales socialdemócratas que acuerpaban su postulación y regreso. El estatuto del PLN no permite ser candidato si no se tienen cuatro años seguidos de ser militante, por lo que sus aspiraciones no fueron posibles y se inclinó por apoyar a Laura Chinchilla. Del UPC no queda ni su página en internet.
Desanti fue Presidente de la FEUCR, tesorero de la Juventud Liberacionista, Presidente del extinto Fertica en la administración Monge (82-86), Ministro de Agricultura y Ganadería y posteriormente Ministro de Gobernación y policía durante la primera administración Arias Sánchez (86-90), diputado y Presidente de la Asamblea Legislativa durante la administración Figueres Olsen (94-98) y varias veces pre candidato interno del PLN. Algunos de estos datos están sutilmente esgrimidos en su biografía en www.alvarezdesanti.com; dónde convenientemente olvidan fracaso del UPC. Lo haya hecho bien o mal, Desanti volvió para intentarlo nuevamente bajo el emblema de Don Pepe.
Su estrategia es interesante; no se puede asegurar que sea así pero las muestras públicas de sus acciones lo sugieren. Desanti ha publicado un libro titulado La Salida, que según su sitio web, narra su recuperación de un accidente de tránsito. Mediante este evento Desanti introduce una serie de valores que podrían describirse como bastante conservadores y de buenas costumbres; fraternidad, amor, fe, Dios, la familia. El libro puede verse como un loable y transparente esfuerzo del literato, pero es indudable que este libro representa la base sobre la que se cimenta su precandidatura. Es como los Comentarios con el Dr. Abel Pacheco, pero muchísimo más meditado, más mercadeado. Desanti no solo quiere vender libros, no hay que ser ingenuos; Desanti quiere consolidarse y el libro es un paso más.

- Libro La Salida, Antonio Álvarez Desanti
Enquistado en el tratamiento de imagen que el libro puede otorgar; los productos audiovisuales que se han podido ver en los últimos días se engloban en una estrategia muy en línea con el libro.
Abel Pacheco salía cada tarde con sus comentarios tratando diversos temas, casi siempre hablaba del hombre y los conflictos consigo mismo, con la sociedad. Definitivamente no tenía el tono que mantiene hoy en día Juan José Vargas en su segmento Seguir viviendo, producto altamente parodiado por su tono humilde y de baja producción, además de carente de contenido real. El tono de Comentarios con el Dr. Abel Pacheco era sobrio y sabio para la época, incluso moderno. Parece que Desanti está buscando replicar la misma fórmula que Abel Pacheco en los noventas, solo que con un ariete mucho más trabajado.
El tono de Desanti presenta un aire a familia, a fraternidad, a tolerancia. Trata de imponer un aura de sabiduría y guía a nivel personal. En todo caso, al igual que en el libro la intensión es evidente; tratar de entrar en la cotidianidad del costarricense como lo hizo Abel en su tiempo, habituar al ciudadano medio a su figura, a su tono y a sus consejos. No está mal, es una buena estrategia, ya ha funcionado antes aunque los social media modifican la senda actual; Abel solo usó los mass media. El otro caso a considerar es el del ex cofrade de Desanti, el Ingeniero Rolando Araya con su programa Temas de nuestro tiempo, espacio televisivo que hoy en día pervive en su página de internet. Curiosamente esto sembró el panorama de campaña en el 2002 cuando los dos candidatos, Pacheco del PUSC y Araya de Liberación mantenían espacios de índole similar. El caso de Araya no fue fructuoso aunque la gente lo recuerda. Otro político beneficiado por este tipo de efecto fue Guido Sáenz, que aunque no ganó puestos políticos directamente por su exposición en la televisión si ganó gran notoriedad en la vida pública por su programa Atisbos.
Los índices que denotan que esto definitivamente es un esfuerzo de precampaña muy prematuro es la utilización de los colores verde y blanco en el espacio. Al principio las cápsulas no parecen un micro espacio como el recordado de Abel Pacheco, sino más bien un producto con un coste y producción distintos, tampoco se parece al de Juan José Vargas, claro que no. Un producto de esta magnitud, sin llegar a ser complejo, se cotiza mucho más caro de lo que se podría pensar, lleva trabajo de arte y producción; razón por la cual es fácil entender que en esto no solo media la posibilidad de compartir con la gente sino utilizar el audiovisual como plataforma, no solo la palabra escrita sino también la palabra dinámica; como dice Giovanni Sartori, lo que vemos no produce ideas pero se adhiere a ideas y conceptos preestablecidos, de esta forma la palabra dinámica del video es mucho más potente en la corteza del pensamiento social. No es fácil que alguien patrocine esta producción solamente para lograr aconsejar a los compatriotas, si ese fuera el caso tendríamos un esquema de producción más sencillo, como Seguir viviendo. Aunado a esto se puede mencionar la pauta de su espacio en televisión nacional que dependiendo de la franja puede costar incluso hasta 700.000 mil colones en tiempo AAA por 30 segundos; esto es campaña dura y pura.
Por otro lado Rodrigo Arias, parece imbatible ante sus detractores tanto Liberacionistas como partidarios de otras agrupaciones. Tan imbatible que ni una querella se ha podido levantar en su contra, ni una petición de indagación ha podido prosperar más de dos horas en su contra, vive más una mosca que una acusación contra los Arias.
El trabajo de base en las comunidades y con los alcaldes electos de Rodrigo Arias y ser parte de la corriente de más influencia en Liberación (el Arismo) son el obstáculo que este manejo de imagen de Desanti intenta saltar; el grupo de Liberacionistas que adversa el Arismo debería potenciar a Alvarez Desanti que muestra ya una respuesta mediática e íntima al trabajo de base de Rodrigo Arias.
Antonio Álvarez Desanti con sus valores de familia, su esposa Nuria que se menciona en toda palabra pública que se emita en relación con Álvarez Desanti versus la atmósfera de hermetismo que se cierne sobre Rodrigo, sus negociaciones a puerta cerrada, escándalos políticos, económicos y sus relaciones con modelos nacionales; eso no es un reflejo de integridad para un candidato y es una barrera que le impediría acercarse al pueblo; es una carta que Desanti debe jugar.
Es claro que existen dos maneras distintas de trabajar, mientras Rodrigo se enfoca en la maquinaria y el Arismo como palanca, Desanti busca otros públicos más lejanos y los interpela en sus hogares, en lo íntimo, en su cama con su libro así en la sala con su tele. Parece que no buscará el dominio interno del partido, que está bajo llave en un gavetín del despacho de Óscar Arias, sino que buscará en los no partidarios, en los no militantes, en sus propias casas, en la cercanías y en su simpatía; algo que Rodrigo no tiene. Es indudable que la carrera por la presidencia del 2014 ya empezó; al menos en Liberación Nacional ya se reparten el pastel desde hoy. ¡Muchas gracias!



